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viernes, 28 de agosto de 2015

La filosofía y sus límites

Suele tomarse por filósofo el que adopta una actitud frente a los acontecimientos. Esto viene de los estoicos quienes recomendaban mantenerse firme aunque el mundo se hundiera. Sin embargo, la filosofía no se reduce a lo anterior. La teoría tiene una gran importancia. Tenemos el idealismo, el empirismo, el materialismo, cada una de esas filosofías tiene su crítica. Por ejemplo, Hegel sentencia que el empirismo es una doctrina de servidumbre y esclavitud. El empirista es aquel que cree en la autoridad el de los hechos y por eso se somete a ellos. Este es el Estado que existe, tiene que reconocerlo y someterte a sus instituciones. Según esta filosofía el criterio de verdad es el siguiente: la idea verdadera es la que está conforme a la cosa.

El idealismo le da un vuelco a esa concepción. Lo verdadero no consiste en someterse a lo existente, si no por lo contrario, hacer que lo existente se adecúe a la idea, si tenemos frente a nosotros un mal Estado, uno que no reconoce los derechos humanos y toma medidas que producen hambre y escasez, este Estado existe, pero no es verdadero. Para nosotros el Estado verdadero es aquel que realiza la libertad y la satisfacción de las necesidades humanas. Por tanto nuestra actitud tiene que ser que lo existente se adecúa a la idea. Un cosa es existir y otra ser verdadero. Y ello puede ocurrir todos los días. Tengo determinada situación, no gano lo suficiente, ni me agrada mi trabajo. Trataré de cambiar esto procurando lograr una nueva profesión. Valgo más de lo que soy ahora y no reconozco la autoridad de esa situación sobre mi persona.

El idealismo es un poder y es el poder del pensamiento sobre los hechos. Kant es un empirista, cuando sostiene que no es lo mismo tener cien dólares en el pensamiento, que tenerlo en el bolsillo, admite que no hay manera que lo pensado se convierta en realidad. Hegel arguye, y ningún hombre es tan necio como el del ejemplo kantiano, pues si quiere los cien dólares trabaje para obtenerlos. El trabajo es lo que convierte a lo ideal en realidad.


La filosofía de Hegel se basa en lo anterior. La historia comienza con estados defectuosos, tiránicos, sin libertad. Pero los hombres trabajan para su liberación. En la época de Hegel, estalló la Revolución Francesa y se promulgó la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano. Es la culminación de toda la historia, de la lucha de los hombres para hacerse igual a la que ellos son; seres libres. Esa por eso que Marx dice de Hegel que la grandeza de éste consiste en que el hombre es resultado de su propio trabajo. Digamos de paso que la historia, como progreso hacia la Libertad, es producto de sucesivas negaciones, pero éstas no arrasan con todo lo anterior, sino que a la vez conservan lo que había en ella de positivo, de realización, aunque fuera parcial, de la libertad humana.

Existen los que quieren empezar de cero, liquidar todo lo anterior, para construir el hombre nuevo, ello es desconocer la historia, como formadora del ser humano. La historia entiende como el trabajo de los seres humanos, es el verdadero formador de los hombres. Éstos no son productos de una sola voluntad sino de generaciones tras generaciones. Nuestra grandeza consiste en asimilar lo valioso del pasado siempre dentro de la existente se forma su negación. Nunca nos adaptamos totalmente a lo existente, si no que siempre buscamos lo que le falta para lograr una mejor libertad. Ese poder crítico es lo que entendemos por negatividad, lo cual como hemos dicho, puede ser absoluta o bien relativa. Es también lo que se entiende por perfectilidad.

lunes, 10 de agosto de 2015

El Organigrama de una Empresa según Mintzberg

Artículo Publicado en Gestión.org

Para hablar del organigrama de una empresa o de su estructura organizativa, los expertos nombran a Mintzberg, quien identifica que en la empresa puede haber 5 tipos de elementos:
  • El ápice estratégico. Se considera que entra en este grupo la parte de la alta directiva de la empresa. Son los encargados de la mayoría de tomas de decisiones, o de al menos las decisiones más significativas de la organización.
  • La línea media. Como su propio nombre indica incluye a todos los mandos intermedios de la empresa. Se puede decir que son el enlace entre la alta dirección y la línea de operaciones de la organización, por lo que la importancia de la comunicación es altísima.
  • El núcleo de operaciones. Lo forman los trabajadores que están relacionados directamente con la producción del bien o del servicio y su distribución.
  • La tecnoestructura. Son analistas externos a la directiva de la empresa que se dedican a analizar y a presentar los cambios en la estructura de la empresa sea más eficaz. En algunos casos será necesario una ampliación, una reducción o incluso una reestructuración.
  • El staff de apoyo. Son una parte de la empresa que no colaboran directamente en la realización de la actividad, sino que se dedican a funciones de apoyo para un mejor rendimiento. En muchas ocasiones, no forman parte de la empresa y se subcontratan.
Hay que tener en cuenta que no todos los elementos tienen porque aparecer en el organigrama de una empresa, sino que solo se debe hacer uso de los estrictamente necesarios. Tan negativo es para una empresa contar con un organigrama escaso como con uno demasiado amplio en el que no haya comunicación.



Fuente:http://www.gestion.org/recursos-humanos/5936/organigrama-de-una-empresa/#El_organigrama_de_una_empresa_segn_Mintzberg

viernes, 7 de agosto de 2015

Drucker y Morín Sobre la Gerencia Emergente



Drucker (1994), plantea que el “…recurso económico básico ya no es el capital ni los recursos naturales, ni el trabajo, sino que es y seguirá siendo el conocimiento, en donde los trabajadores de conocimiento tendrán un papel protagónico” (p.7), de esto se infiere que en la actualidad se requiere de otra visión de la gerencia que permita su adaptabilidad a todas las posibilidades de cambio en el entorno.

     De acuerdo a Morín, (1991), en la actualidad gerencial donde se impone la complejidad del pensamiento, se requiere de una transformación de las personas desde su dimensión ontológica, es decir, una óptima combinación entre los conocimientos adquiridos a través de la ciencia y la tecnología) y los conocimientos contextualizados.

En este contexto de la complejidad del pensamiento emergente se presenta la aplicación de distintas disciplinas a la praxis gerencial, siendo esta la transdisciplinariedad que implica la intersección de diferentes disciplinas, provocando atravesamientos entre campos capaces de posibilitar múltiples visiones simultáneas del objeto en estudio.





 

miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Ideales?

" He visto con mis propios ojos el poder de los ideales. He visto a gente matar por ellos y morir por defenderlos. No se puede besar un ideal, ni tocarlo o cazarlo; los ideales no sangran, no sufren, y tampoco aman. Pero yo no echo de menos un ideal, echo de menos un hombre."


                                                    V de Vendetta

 

 ¿Y tu Gerente, defiendes tus ideales? o ¿sólo te dejas llevar por la corriente?

jueves, 9 de julio de 2015

¿Somos Gerentes?

“Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida como el Roble.

Entonces encontró una planta, un Clavel floreciendo y más fresco que nunca.

El rey le preguntó: ¿Cómo es que creces tan saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? La flor contestó: Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste querías claveles. Si hubieras querido un Roble, lo habrías plantado. En aquel momento me dije: Intentaré ser Clavel de la mejor manera que pueda y heme aquí el más hermoso y bello clavel de tu jardín.”

Somos esto que somos. Vivimos marchitándonos; nuestras propias insatisfacciones, en nuestras absurdas comparaciones con los demás... Si yo fuera, si yo tuviera, si mi vida fuera... Siempre conjugando el futuro incierto en vez del presente concreto, empecinados en no querer ver, que la felicidad es un estado subjetivo y voluntario.

Podemos elegir hoy, estar felices con lo que somos, con lo que tenemos o vivir amargados por lo que no tenemos o no podemos ser. Sólo podremos florecer el día que aceptemos que somos lo que somos, que somos únicos y que nadie puede hacer lo que nosotros vinimos a hacer.

“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible.”


                                                                                                      Francisco de Asís


Ante esta pregunta y la reflexión anterior, de cierto es ¿Somos Gerentes? el ser gerentes no es sólo decirlo, es prácticar la ciencia gerencial como un apostolado de servir al otro, y no sentarse en un escritorio y decir ¡Yo soy el gerente! el que dá las ordenes, No el gerente es un ser como cualquier otro en la cadena jerárquica de las organizaciones y como tal. debe tratar a los demás como lo que son, gente, personas que reman con el mismo fin de cumplir con los objetivos de la organización y los propios.


Entonces, gerentes a prácticar la ciencia gerencial de acuerdo a los paradigmas de la postmodernidad.


lunes, 15 de junio de 2015

Los tres príncipes de Serendip

El discípulo miró al maestro en la profundidad de la tarde.

- "Maestro, ¿es bueno para el sabio demostrar su inteligencia?"

- "A veces puede ser bueno y honorable permitir que los hombres te rindan honores."

- “¿Sólo a veces?”

- “Otras puede acarrearle al sabio multitud de desgracias. Eso es lo que les sucedió a los tres Príncipes de Serendip, que utilizaron distraídamente su inteligencia. Habían sido educados por su padre, que era arquitecto del gran Shá de Persia, con los mejores profesores, y ahora se encaminaban en un viaje hacia la India para servir al Gran Mogol, del que habían oído su gran aprecio por el Islam y la sabiduría. Sin embargo, tuvieron un percance en su camino.”

- “¿Qué les pasó?”

- “Una tarde como esta, caminaban rumbo a la ciudad de Kandahar, cuando uno de ellos afirmó al ver unas huellas en el camino: “Por aquí ha pasado un camello tuerto del ojo derecho".

- “¿Cómo pudo adivinar semejante cosa con tanta exactitud?”

- “Había observado que la hierba de la parte derecha del camino, la que daba al río, y por tanto la más atractiva, estaba intacta, mientras la de la parte izquierda, la que daba al monte y estaba más seca, estaba consumida. El camello no veía la hierba del río.”

- “¿Y los otros príncipes?”

- “El segundo, que era más sabio, dijo: “le falta un diente al camello.”

- “¿Cómo podía saberlo?”

- “La hierba arrancada mostraba pequeñas cantidades masticadas y abandonadas.”

- “¿Y el tercero?”

- “Era mucho más joven, pero aun más perspicaz, y, como es natural, en los hijos pequeños, más radical, al estar menos seguro de sí mismo. Dijo: “el camello está cojo de una de las dos patas de atrás. La izquierda, seguro"

- “¿Cómo lo sabía?”

- “Las huellas eran más débiles en este lado.”

- “¿Y ahí acabaron las averiguaciones?”

- “No. El mayor, picado en esta competencia, afirmó: “por mi puesto de Arquitecto Mayor del Reino que este camello llevaba una carga de mantequilla y miel.”

- “Pero, eso es imposible de adivinar.”

- “Se había fijado en que en un borde del camino había un grupo de hormigas que comía en un lado, y en el otro se había concentrado un verdadero enjambre de abejas, moscas y avispas.”

- “Se trata de un difícil reto para los otros dos hermanos.”

- “El segundo hermano bajó de su montura y avanzó unos pasos. Era el más mujeriego del grupo por lo que no es extraño que afirmara: "En el camello iba montada una mujer". Y se puso rojo de excitación al pensar en el pequeño y grácil cuerpo de la joven, porque hacía días que habían salido de la ciudad de Djem y no habían visto ninguna mujer aún.”

- “¿Cómo pudo saberlo?”

- “Se había fijado en unas pequeñas huellas de pies sobre el barro del costado del río.”

- “¿Por qué había bajado? ¿Tenía sed?”

- “El tercer hermano, absolutamente herido en su orgullo de adolescente por la inteligencia de los dos mayores, afirmó: "Es una mujer que se encuentra embarazada, hermano. Tendrás que esperar un tiempo para cumplir tus deseos".

- “Eso es aún más difícil de saber.”

- “Se había percatado que en un lado de la pendiente había orinado pero se había tenido que apoyar con sus dos manos porque le pesaba el cuerpo al agacharse.”

- “Los tres hermanos eran muy listos.”

- “Sin embargo, su sabiduría les trajo muchas desgracias.”

- “¿Por qué?”

- “Por su soberbia de jóvenes. Al acercarse a la ciudad, contemplaron un mercader que gritaba enloquecido. Había desaparecido uno de sus camellos y una de sus mujeres. Aunque estaba más triste por la pérdida de la carga que llevaba su animal, y echaba la culpa a su joven esposa que también había desaparecido.”

- “¿Era tuerto tu camello del ojo derecho?”, le dijo el hermano mayor.

- “Sí”, le dijo el mercader intrigado.

- “¿Le faltaba algún diente?”

- “Era un poco viejo”, dijo rezongando, “ y se había peleado con un camello más joven.”

- “¿Estaba cojo de la pata izquierda trasera?”

- “Creo que sí, se le había clavado la punta de una estaca.”

- “Llevaba una carga de miel y mantequilla.”

- “Una preciosa carga, sí.”

- “Y una mujer.”

- “Muy descuidada por cierto, mi esposa.”

- “Qué estaba embarazada.”

- “Por eso se retrasaba continuamente con sus cosas. Y yo, pobre de mí, la dejé atrás un momento. ¿Dónde los habéis visto?”

- “No hemos visto jamás a tu camello ni a tu mujer”, buen hombre, le dijeron los tres príncipes riéndose alegremente.

El discípulo también rió.

- “Eran muy sabios.”

- “Sí, pero el buen mercader estaba muy irritado. Cuando los vecinos del mercado le dijeron que habían visto tres salteadores tras su camello y su mujer, los denunció.”

- “¡Pero, ellos tenían razón!”

- “Los perdió su soberbia juvenil. Habían señalado todas esas características del camello con tanta exactitud que ninguno les creyó cuando afirmaron no haber visto jamás al camello. Y se habían reído del mercader, había muchos testigos. Fueron llevados a la cárcel y condenados a muerte ya que en Kandahar el robo de camellos es el peor delito, más que el rapto de esposas.”

- “¡Qué triste destino para los sabios!”

- “La cosa no acabó tan mal. La esposa se había escapado, y pudo llegar antes de que los desventaran en la plaza pública, como era costumbre para castigar a los ladrones de camellos. El poderoso Emir de Kandahar se divirtió bastante con la historia y nombró ministros a los tres príncipes. Por cierto, que el segundo hermano se casó con la muchacha, que estaba bastante harta del mercader.”

- “La sabiduría tiene su premio.”

- “La casualidad los salvó y aprendieron a ser mucho más prudentes a la hora de manifestar su inteligencia ante los demás.”



Fuente: http://cuentosqueyocuento.blogspot.com/2007/10/los-tres-prncipes-de-serendip.html

sábado, 13 de junio de 2015

El Knowmad



Lo que motiva a trabajadores del conocimiento es lo mismo que motiva a voluntarios……necesitan, sobre todo, retos. Peter Drucker.


El Knowmad, se refiere a un trabajador del conocimiento y la innovación, fácilmente adaptable y que es capaz de trabajar con cualquier persona, en cualquier momento y lugar, es decir, es un nómada del conocimiento.

Es nómada del conocimiento aprende haciendo, el busca de hacer énfasis en la forma de aprender y no en el contenido de lo que se aprende.

Fuente: http://www.elefectopigmalion.com/knowmad/